Un método que lo hace fácil. En una sola sesión, desde tu casa.
Sabes que el tabaco te está haciendo daño. No necesitas que nadie te lo explique.
Lo sabes cuando subes las escaleras y llegas arriba con la respiración entrecortada. Lo sabes cuando alguien que conoces recibe una mala noticia del médico. Lo sabes cuando tu hijo o tu nieta te mira mientras enciendes un cigarrillo y no dice nada.
Y aun así, mañana volverás a encender otro al poco de levantarte.
Puede que ya lo hayas intentado. Una vez, o cinco o más. Puede que aguantaras una semana, o tres meses, o incluso años, y que un mal día, una copa de más o un disgusto te hicieran recaer. Puede que ni siquiera llegaras a intentarlo en serio, porque en el fondo ya no confiabas en conseguirlo.
Si te reconoces en algo de esto, estás en el lugar correcto. No eres un caso perdido y no eres el único. Durante 24 años he acompañado a personas que llegaban diciéndome exactamente lo mismo que estás pensando ahora.
Si no lo has conseguido hasta ahora, no ha sido por falta de voluntad ni por debilidad de carácter. Lo has hecho lo mejor que sabías y con las herramientas que tenías. El problema es que esas herramientas no funcionan casi nunca.
No es una opinión mía. Son los datos:
Lo consiguen 3 de cada 10
Eficacia máxima. Informe de la Organización Mundial de la Salud, octubre de 2025
Lo consiguen 3 de cada 10 en el mejor de los casos
Parches y chicles. National Centre for Smoking Cessation and Training
Lo consiguen 9 de cada 10
En una sola sesión. 24 años de práctica, más de 35.000 clientes
Casi todos los tratamientos para dejar de fumar apuntan a un solo lado del problema: la nicotina. Te la administran en dosis decrecientes, te la sustituyen por otra sustancia, intentan engañar a tu cuerpo.
Pero fumar no es una sola cosa. Son dos, y están atadas la una a la otra.
Por un lado está la adicción física. Tu organismo se ha acostumbrado a recibir nicotina cada cierto tiempo y la reclama cuando falta.
Por otro lado está el hábito, que es mucho más profundo y del que casi nadie habla. El cigarrillo del café de la mañana. El de después de comer. El que enciendes al contestar el teléfono, o al salir del trabajo, o cuando alguien te da una mala noticia. No lo decides: te sale solo. Tu mente ha grabado durante años que en ese momento exacto viene un cigarrillo, y lo ejecuta antes de que tú hayas pensado nada.
Por eso hay personas que aguantan el síndrome de abstinencia con enorme esfuerzo, superan los días duros, y meses después vuelven a fumar sin entender por qué. La adicción química ya no estaba. El hábito seguía intacto.
Y por eso también, cuando intentas dejarlo solo con fuerza de voluntad, entras en una lucha contra ti mismo que casi siempre pierdes. No porque seas débil. Porque estás peleando contra el hábito que se instaló en tu mente sin darte cuenta y que no se desactiva apretando los dientes.
Este dato sorprende a casi todo el mundo, y conviene que lo tengas presente.
Tu cuerpo elimina la nicotina en un plazo máximo de tres días. Setenta y dos horas. Nada más.
Piensa en lo que significa. Si el único problema fuera la adicción física, dejar de fumar duraría tres días y no habría un solo fumador que no lo hubiera conseguido ya.
Si a los tres meses, o al año, sigues teniendo ganas de fumar, no es la nicotina. Ya no queda ni rastro de ella. Es el hábito, que sigue funcionando en tu mente como el primer día.
Ahí es donde actúa este método. Y ahí es donde no llega ningún parche ni medicamento.
No te voy a dar consejos bienintencionados. Ni voy a asustarte con las consecuencias del tabaquismo.
Voy a ir directo al grano. Esto es lo que consiguen mis clientes:
Si alguna vez lo has intentado, ya sabes lo que es: la irritación permanente, el mal humor con la gente que quieres, la sensación de que te falta algo. Ese estado que hace que a los pocos días pienses que "no merece la pena" y vuelvas a fumar. Eso no va a pasar. Y no porque vayas a aguantarlo mejor, sino porque no va a llegar a producirse. La inmensa mayoría de mis clientes me dicen exactamente eso después: que estaban esperando el mal trago y nunca apareció.
Llevas años oyendo que dejar de fumar es una cuestión de fuerza de voluntad. Y llevas años creyendo que la tuya no basta. No es tu voluntad la que falla. La fuerza de voluntad está en tu consciente y el hábito de fumar está en tu subconsciente. Por eso no lo alcanza. Con este método no tienes que luchar contra ti mismo. No tienes que resistir la tentación de fumar a diario. Simplemente dejas de necesitarlo.
Nada de tratamientos que se alargan semanas. Nada de visitas de seguimiento. Nada de medicación diaria. Antes de la sesión recibes un vídeo que te prepara a fondo para dejar de fumar: en 45 minutos cambiarás tu mentalidad y estarás listo para dejarlo. Y el día acordado nos vemos durante una hora y yo hago todo el trabajo. Eso es todo.
Nos vemos por videollamada. Desde tu casa, cómodamente en tu sillón, sin desplazamientos ni salas de espera. Trabajo con fumadores de España, de toda América Latina y de los Estados Unidos. La única condición es que desees dejar de fumar y que dispongas de una hora.
Si dentro de tres años, o de diez, me necesitas de nuevo, me escribes y te hago una sesión de refuerzo gratuita. No caduca nunca. No hay letra pequeña. Soy el único que ofrece esta garantía ilimitada porque confío plenamente en la eficacia de mi método.
Cuando alguien fume a tu lado, no vas a sentir envidia ni lo vas a echar de menos. Vas a sentirte libre y satisfecho. Esa es la palabra que más repiten mis clientes cuando les pregunto meses después. No dicen "lo dejé". Dicen "me liberé del tabaco".
Todos esos automatismos que has ido grabando durante años, el café, el teléfono, la salida del trabajo, el disgusto, están desconectados.
No es que aprendas a resistirlos. Es que ya no se activan. El hábito está desactivado.
Por eso mis clientes describen la experiencia con una frase que se repite una y otra vez: "es como si nunca hubiera fumado". No están conteniéndose porque ya no hay nada que contener.
Esta es la segunda tarea, y es la que explica que puedas dejarlo sin ansiedad ni irritabilidad.
Tu cuerpo va a eliminar la nicotina en 72 horas. La diferencia está en cómo lo vives. Con la hipnosis, ese proceso ocurre sin la ansiedad, sin el nerviosismo y sin el mal humor que hacen que la gente abandone en poco tiempo.
Es la parte que más sorprende a quienes han fracasado antes. Esperan el infierno que ya conocen, y no llega.
Esos son los dos resultados. Desconectar el hábito y evitar el síndrome de abstinencia de la nicotina. Todo lo que hago, la preparación, el ejercicio de hipnosis previo y la hipnosis, sirve para lograr estas dos cosas.
450 €
unos 515 USD o el valor en tu moneda local
Una sesión individual de 1 hora, por videollamada. Precio único, el mismo en todos los países
No hay extras, ni segundas sesiones que pagar, ni medicación que comprar cada mes.
Pagas en tu moneda al cambio del día. Te envío el enlace de pago después de que hablemos.
La hipnosis es un estado natural de la mente. Entras y sales de él durante el día cuando estás concentrado en algo, o cuando conduces el auto en piloto automático sin darte cuenta. Esto se llama hipnosis espontánea.
El día de la sesión, antes de empezar la hipnosis, hacemos un ejercicio de cinco minutos. En ese corto tiempo vas a experimentar por ti mismo que la hipnosis es un agradable estado de relajación física y mental.
Y a partir de ahí entrarás en la sesión de hipnosis con confianza y una expectativa positiva.
Solo necesito una cosa de ti: tu genuino deseo de dejar el tabaco para siempre.
Nada más. Y quiero ser muy concreto con lo que esto significa, porque es donde mucha gente se descarta a sí misma sin motivo.
No importa:
Nada de eso me impide conseguir que dejes de fumar. El método hace todo el trabajo.
Lo único que no puedo hacer es dejarlo por ti si en realidad no quieres dejarlo. Si lo haces porque te lo ha pedido tu pareja, tu médico o tu familia, pero por dentro no lo tienes decidido, no es el momento. Cuando estés listo, contacta conmigo.
La preparación es uno de los pilares de la eficacia de mi método, y el primer paso para que cambies a una mentalidad ganadora.
Antes de la sesión te envío un vídeo de 45 minutos que puedes ver cuando te venga bien. En él:
Cuando llegamos a la sesión, ya no tienes dudas. Estás preparado y decidido.
El día acordado nos vemos por videollamada durante una hora.
Empezamos con el ejercicio de cinco minutos. Después uso la hipnosis para desconectar el hábito de fumar y evitar el síndrome de abstinencia de la nicotina.
Durante la sesión no tienes que esforzarte ni concentrarte. Solo sigues mis instrucciones y yo hago todo el trabajo.
Cuando terminemos, ya serás libre del tabaco.
Al acabar te envío dos recursos, un audio y un vídeo, de eficacia probada. Complementan la hipnosis y hacen que la transición de fumador a libre del tabaco sea fácil y agradable.
Y si en algún momento tienes una duda, una pregunta o alguna dificultad que no entiendes, me escribes y lo resolvemos. Es poco frecuente, pero quiero que sepas que estoy ahí para apoyarte si me necesitas.
Creo que la técnica que se usa para que uno pueda dejar de fumar, basada en fortalecer la mente y cambiar tus pensamientos acerca del tabaco, es muy acertada. Realmente yo no me veía capaz de hacerlo, precisamente por eso me veía débil de mente, y ahora mismo me siento genial y feliz.
Me sentía incrédulo por todo lo que escuchaba en torno a este sistema para dejar de fumar antes de asistir. La verdad es que a día de hoy todo ha salido muy bien. No solo no fumo: no tengo ganas ni me molesta que fumen a mi alrededor. Realmente impresionado con los resultados. Recomendable al 100 %.
No entiendo cómo he dejado de fumar, porque solo fui a la sesión por curiosidad. Lo cierto es que fumaba dos paquetes diarios y, cuando salí, ya no me apetecía. Ahora, a lo largo del día, sí que me fumaría alguno, pero paso de hacerlo, y realmente no me ha costado casi nada.
Otras veces he intentado dejar de fumar sin éxito: tenía irritación continua y mucha ansiedad. En esta ocasión me ha sido más fácil porque no siento estos síntomas, y me alegro cada día más de haber hecho este tratamiento.
Después de la sesión de hipnosis no he sentido ansiedad ni síndrome de abstinencia en ningún momento. Incluso en las situaciones más duras y comprometidas he aguantado sin ganas de fumar. Es más, ahora huelo el tabaco y me provoca cierto asco.
¡Estoy contentísima! He dejado de fumar, esto es increíble. Nunca pensé que, después de fumarme dos paquetes diarios, pudiera ser tan fácil. Gracias a la hipnosis no he tenido ni siquiera ansiedad por fumar.
Entré con recelo porque no creía que fuera tan fácil dejar de fumar. Llevo cinco días sin acordarme para nada del tabaco y sin echarlo en falta, y tengo 62 años con más de 40 como fumador. Estoy súper contento.
Es increíble que con el solo hecho de la voz la mente reaccione cambiando su hábito, dejándolo en un mero recuerdo. Estoy impresionado con este método. Yo fui convencido de que no iba a poder dejarlo, fui con la idea de probar otro método más.
Llevo fumando 35 años, una media de 30 cigarrillos diarios. No fui capaz de dejarlo ni en los embarazos. Fui un poco escéptica y durante la sesión no pensé que lo iba a conseguir, pero para mi sorpresa, cuando salí de allí, lo primero que hice fue buscar el paquete de tabaco en el bolso y, aquí está mi sorpresa, lo tiré a la papelera. Sin dolor, sin pena, sin plantearme que no iba a fumar más. Ni lo pensé, simplemente lo tiré. Y hasta ahora. De verdad, es increíble.
Antes de ir era un poco escéptico del resultado. ¡Qué equivocado estaba! Mi mujer ya me tenía preparada una cena con unos amigos en una terraza y después fuimos a tomar algo a otra terraza. La gente a mi alrededor fumaba y yo no sentía ansiedad. Pensaba que el día que dejase de fumar no podría tomarme un café; pues también estaba equivocado. Sigo tomándome mis cafés sin problema.
Llevo 25 años fumando y nunca intenté dejarlo. Fui a la sesión para dejar de fumar antes de intentar quedarme embarazada, pero sin mucha confianza en mí misma. Eso sí, pensé que me iba a dejar llevar y que pasara lo que tuviera que pasar. Sinceramente, aluciné: no he vuelto a probar un cigarrillo. Si conmigo ha funcionado, está claro que en cualquiera funcionará.
Me va genial: sin estrés, sin engordar, muy bien. Tuve la mala suerte de recaer por un problema, pero volví con la garantía a reforzar y esta vez me liberé del tabaco para siempre.
Si el vídeo no se reproduce aquí, ábrelo en YouTube.
Si dentro de tres años, o de diez, o de veinte, me necesitas, escríbeme y te hago una sesión de refuerzo sin ningún coste.
No hay plazo. No hay condiciones. No hay letra pequeña. No importa cuánto tiempo haya pasado ni por qué recaíste.
Ofrezco esta garantía porque confío plenamente en la eficacia de mi método, después de 24 años de práctica y de ayudar a más de 35.000 clientes.
450 €
unos 515 USD o el valor en tu moneda local
Una sesión individual de 1 hora, por videollamada. Precio único, el mismo en todos los países
No hay extras, ni segundas sesiones que pagar, ni medicación que comprar cada mes.
Pagas en tu moneda al cambio del día. Te envío el enlace de pago después de que hablemos.
Sin compromiso y sin coste.
Por chat o por teléfono, como tú prefieras y desde el país en el que estés. Me cuentas tu caso, te resuelvo las dudas que te queden, y yo me hago una idea de con quién voy a trabajar. Esta conversación es gratuita y no te obliga a nada.
Elegimos día y hora, te envío el enlace de pago y el vídeo de preparación.
Y sales libre del tabaco con tu garantía ilimitada.
Llevo 24 años dedicado a ayudar a personas como tú a liberarse del tabaco con hipnosis.
En ese tiempo he acompañado a más de 35.000 clientes, primero en sesiones presenciales por toda España durante los años de las leyes antitabaco y desde 2021 por videollamada, atendiendo a personas de España, América Latina y Estados Unidos.
Me formé con dos de los mejores especialistas del mundo en dejar de fumar con hipnosis, y he ido perfeccionando el método durante más de dos décadas de práctica clínica con miles de personas reales.
Depende de lo que busques, pero los datos ayudan a descartar. La medicación tiene una eficacia máxima del 30 % según el informe de la Organización Mundial de la Salud de octubre de 2025. Los sustitutivos de la nicotina, parches y chicles, se sitúan entre el 15 % y el 35 % según el National Centre for Smoking Cessation and Training. Con mi método de hipnosis, el 90 % de las personas lo dejan en una sola sesión. La diferencia está en dónde actúa cada uno: los primeros trabajan sobre la nicotina, que tu cuerpo elimina en 72 horas de todos modos. La hipnosis trabaja sobre el hábito, que es lo que de verdad te hace volver a encender.
La diferencia está en dónde actúa cada método. Y no es un detalle menor.
Los parches, chicles y medicamentos actúan sobre la nicotina. Te van retirando la sustancia de forma gradual, o te bloquean el placer que produce, para que el cuerpo no sienta el síndrome de abstinencia. Pero el hábito de fumar sigue intacto. Además, los datos lo confirman: la medicación tiene una eficacia máxima del 30 % según el informe de la Organización Mundial de la Salud de octubre de 2025. Los sustitutivos de la nicotina se sitúan entre el 15 % y el 35 % según el National Centre for Smoking Cessation and Training.
La hipnosis no actúa sobre la nicotina, porque el cuerpo la elimina naturalmente en un máximo de 72 horas. Actúa sobre el hábito y sobre el síndrome de abstinencia. Con mi método, desconecto el hábito de fumar y evito el síndrome de abstinencia de la nicotina. Por eso funciona mejor, y por eso el 90 % de las personas que usan mi método lo dejan en una sola sesión.
En una sesión de una hora. Recibes antes un vídeo de preparación de 45 minutos, nos vemos por videollamada y ese mismo día sales libre del tabaco. No hay tratamientos que se alarguen semanas ni reducción progresiva de cigarrillos.
Mucha gente engorda al dejarlo, pero no por dejar de fumar: por sustituir el cigarrillo por comida. La ansiedad tiene que salir por algún lado y suele salir por la boca. Con mi método esa ansiedad no aparece, así que no hay nada que compensar comiendo.
Sí. Con mi método, el 90 % de las personas dejan de fumar en una sola sesión. Llevo 24 años dedicado exclusivamente a esto y he acompañado a más de 35.000 personas. La hipnosis funciona porque actúa donde está el problema: el hábito de fumar vive en tu subconsciente, y ahí es donde yo trabajo.
La hipnosis es un estado natural de relajación física y mental en el que puedo dirigirme directamente a tu subconsciente. Estando en ese estado consigo dos cosas: desconectar el hábito de fumar, que es el automatismo que te hace encender un cigarrillo sin haberlo decidido, y evitar el síndrome de abstinencia de la nicotina, que es lo que hace que la mayoría de la gente abandone en la primera semana.
Porque la fuerza de voluntad está en tu consciente y el hábito de fumar está en tu subconsciente. Por eso no lo alcanza. Puedes resistir mientras estás atento, pero el hábito sigue intacto y vuelve a activarse en cuanto bajas la guardia. La hipnosis actúa directamente donde está.
Una. Una sesión individual de una hora por videollamada. No hay segunda cita ni plan de seguimiento. Si el hábito se desconecta, se desconecta: no es algo que se vaya soltando poco a poco. Antes de la sesión recibes un vídeo de preparación de 45 minutos, y después dos recursos de apoyo.
La hipnosis es real y está reconocida en medicina desde hace décadas. Lo que es falso es lo que se ve en televisión: no pierdes el control, no te duermes y no haces nada que no quieras. Es un estado natural de relajación por el que pasas todos los días sin darte cuenta, cuando te absorbe una película o conduces un trayecto conocido y llegas sin darte cuenta. Se llama hipnosis espontánea. Lo único que hago yo es guiarte hasta ese estado a propósito y con un objetivo.
La hipnosis no es un método alternativo ni experimental. Está reconocida y se utiliza en medicina desde hace décadas, y no precisamente en casos menores.
La Asociación Médica Británica aprobó su uso clínico en 1955, incluida la hipnoanestesia para el dolor en el parto y en cirugía. Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos concluyeron en 1995 que es eficaz para el dolor crónico. Y ante la Cámara de los Lores, en el año 2000, la Asociación Médica Británica la consideró un tratamiento ortodoxo.
Hoy se emplea en analgesia durante el parto, en odontología, en el manejo del dolor crónico y en el tratamiento de pacientes con quemaduras. Si es lo bastante segura y eficaz para eso, puedes estar tranquilo con lo que vamos a hacer nosotros.
En lo que respecta a dejar de fumar, lo que yo puedo darte son mis propios resultados: 24 años, más de 35.000 clientes y un 90 % de eficacia. Y una garantía de por vida, para que el riesgo lo asuma yo y no tú.
No existen las personas que no se pueden hipnotizar. La hipnosis no es una habilidad que unos tengan y otros no: es un estado natural por el que pasas todos los días sin darte cuenta, cuando te absorbe una película o conduces un trayecto conocido y llegas sin darte cuenta. Se llama hipnosis espontánea. Lo único que hago yo es guiarte hasta ese estado a propósito y con un objetivo.
Para eso está la garantía de por vida. Si dentro de tres años, o de diez, o de veinte, me necesitas, me escribes y te hago una sesión de refuerzo sin ningún coste. Sin plazo, sin condiciones y sin letra pequeña. Ofrezco esta garantía porque confío plenamente en la eficacia de mi método.
Mi método tiene una garantía de por vida que no caduca nunca. Si dentro de tres meses, de tres años, de diez o de veinte, me necesitas, te hago una sesión de refuerzo gratuita. Sin plazo, sin condiciones y sin letra pequeña.
Una cosa importante: que vuelvas a fumar no significa que la hipnosis no funcionara. Al contrario, porque estuviste mucho tiempo sin fumar. Significa que algo en tu vida te llevó a retomar el hábito. Y eso se vuelve a desconectar, igual que la primera vez. La garantía es mi compromiso personal contigo: si recaes, te voy a ayudar de nuevo.
Eso no dice nada de ti. Como en cualquier profesión, hay muchos niveles de formación y de experiencia. Yo me formé con dos de los mejores especialistas del mundo en dejar de fumar con hipnosis y llevo 24 años haciendo esto. Muchos de mis clientes habían probado antes sin resultado.
Sí. Con mi hipnosis te vas a relajar aunque te parezca imposible. De hecho, el día de la sesión hacemos primero un ejercicio de cinco minutos para que lo compruebes tú mismo antes de empezar. La mayoría de las personas me dicen lo mismo al terminarlo: «ah, ¿era esto?».
No necesitas concentrarte. Yo me dirijo a tu subconsciente, que lo capta todo. Tu parte consciente puede estar atenta, distraída, dándole vueltas a otra cosa o incluso quedarse dormida. Funciona igual.
Sí. La hipnosis no consiste en que yo te convenza de nada ni en que tú te dejes llevar. No hay ningún pulso que ganar. Yo me dirijo a tu subconsciente, y tu carácter, tu escepticismo o tus ganas de llevar la contraria no entran ahí. Muchos de mis clientes llegaron convencidos de que no iba a funcionar y lo dicen en sus testimonios.
Es completamente normal. Por eso hago el ejercicio de cinco minutos antes de la sesión: para que experimentes cómo es la hipnosis y compruebes que es un estado de relajación física y mental muy agradable. Después entras en la sesión con confianza.
No. Es un estado natural de tu propia mente, guiado por un profesional. No es una sustancia, no entra en tu organismo y no interactúa con nada. No pierdes el control en ningún momento: estás consciente, me oyes, te acuerdas de todo y puedes abrir los ojos cuando quieras.
No los tiene. La hipnosis no te hace decir ni hacer nada que no quieras. No tiene nada que ver con los espectáculos de televisión, donde participan personas que se han presentado voluntariamente para eso.
Ninguno. Y es compatible con cualquier medicación, tomes lo que tomes.
Sí, sin ninguna duda. De hecho, muchas de las personas que han confiado en mi método llegaron con un diagnóstico como el tuyo. Son personas a las que el médico ya les había advertido, pero el hábito adictivo de fumar no entiende de razones.
La hipnosis es un estado natural de la mente. No entra en tu organismo, no interactúa con ningún medicamento que estés tomando y no tiene ningún efecto secundario. En ese sentido, es tan segura para una persona con EPOC como para cualquier otra. La hipnosis no cura tu enfermedad, pero al dejar de fumar tendrás más calidad de vida. En cualquier caso, sigue siempre las indicaciones de tu médico.
No necesitas venir a una consulta ni desplazarte. La sesión es por videollamada, vivas donde vivas.
No hay ninguna contraindicación. Si tomas medicación, la hipnosis te funcionará perfectamente y no interfiere en absoluto con tu tratamiento.
Sí, con la misma eficacia. Piensa en qué es lo que trabaja durante una sesión: mi voz y la precisión de mis palabras. Nada más. Y te llegan exactamente igual por videollamada. De hecho, tengo la impresión de que funciona algo mejor, porque estás en tu casa, en tu sillón, en tu entorno familiar, y es más fácil relajarse ahí que en un consultorio ajeno.
Sí. Nos vemos por Zoom, Meet o WhatsApp, desde tu teléfono, tu computadora o tu tableta. Te envío un enlace o te llamo, según lo que prefieras. No tienes que instalar nada complicado ni saber de tecnología. Atiendo a personas de España, Europa, toda América Latina y Estados Unidos.
Atiendo por videollamada a personas de España, Europa, toda América Latina y los Estados Unidos. No necesitas desplazarte a ningún sitio. La sesión se hace por Zoom, Meet o WhatsApp, desde tu casa, en tu sillón, con la misma eficacia que si estuviéramos en el mismo consultorio.
Esto tiene dos ventajas importantes para ti. La primera, que no pierdes tiempo en desplazamientos: puedes hacer la sesión el día y la hora que te vayan bien, y me adapto a tu zona horaria. La segunda, y para mí la más relevante, es que estás en tu entorno familiar, en tu casa, donde te resulta más fácil relajarte. Y la tecnología actual, con Zoom, Meet o WhatsApp, nos da una alta calidad de imagen y sonido sin necesidad de instalar nada, desde tu teléfono, tu tableta o tu computadora.
No la necesitas, y esa es justamente la clave. La fuerza de voluntad está en tu consciente y el hábito de fumar está en tu subconsciente, por eso no lo alcanza. Con mi método no tienes que luchar contra ti mismo ni resistir la tentación cada día. Simplemente dejas de necesitarlo.
Si eres una persona ansiosa por naturaleza, la hipnosis te va a funcionar igual, y además vas a experimentar un estado de relajación profunda que a mucha gente le resulta muy agradable. Y si lo que te preocupa es la ansiedad que aparece al dejar de fumar, ese es precisamente el segundo objetivo de la sesión: evitar el síndrome de abstinencia de la nicotina para que no llegue a producirse.
Es una preocupación muy frecuente, sobre todo entre mujeres. Mucha gente engorda al dejar de fumar porque sustituye el cigarrillo por comida: la ansiedad tiene que salir por algún lado. Con mi método no aparece esa ansiedad, así que no hay nada que compensar comiendo.
Sí, sin ninguna duda. Mi método es eficaz sin importar cuántos años lleves fumando ni cuántos cigarrillos fumes al día. Tengo clientes que llevaban más de 40 años y lo dejaron en una sola sesión.
No es culpa tuya. Los métodos habituales tienen una eficacia muy baja: la medicación llega como máximo al 30 % según el informe de la Organización Mundial de la Salud de octubre de 2025, y los sustitutivos de la nicotina se sitúan entre el 15 % y el 35 % según el National Centre for Smoking Cessation and Training. Fallaron los métodos, no tú. Muchos de mis clientes llegan después de varios intentos fallidos.
Recaer no significa que no puedas. Significa que el método que usaste no desconectó el hábito. Para dejar de fumar hacen falta tres cosas: una buena preparación, un método eficaz y apoyo después. Eso es exactamente lo que ofrezco.
He trabajado con muchas mujeres embarazadas y el método funciona igual de bien. La hipnosis es un estado de relajación natural, sin sustancias y sin ningún efecto secundario. Dicho esto, no quiero convencer a nadie: ven si sientes seguridad de que puede funcionar. Si tienes dudas, no es el momento.
Solo tu genuino deseo de dejar el tabaco para siempre. No importa cuántos años lleves fumando, cuánto fumes, cuántas veces hayas recaído, ni que sientas incredulidad o desconfianza. El método hace todo el trabajo.
Yo, Luis Navarro. Llevo 24 años dedicado exclusivamente a esto y he acompañado a más de 35.000 personas. Soy terapeuta por la University of Santa Monica de California, hipnoterapeuta clínico por la Hypnotherapy Academy of America y Smoking Cessation Therapist certificado por la International Medical and Dental American Association. Atiendo por videollamada a personas de España, Europa, América Latina y Estados Unidos.
Salen las cuentas. Durante los años de las leyes antitabaco en España, la Ley 28/2005 y la Ley 42/2010, viajé durante diez años por todo el país haciendo sesiones en hoteles con aforos de entre 20 y 80 personas. A eso hay que sumarle las sesiones para empresas e individuales desde 2002.
Es totalmente normal, y la gran mayoría de mis clientes lo siente antes de la sesión. Varios lo dicen en sus testimonios. No te pido que me creas: por eso hablamos antes, por eso hago el ejercicio de cinco minutos y por eso ofrezco una garantía que no caduca nunca.
450 €, unos 515 USD o el valor en tu moneda local. Es un precio único, el mismo en todos los países. Incluye el vídeo de preparación, la sesión completa de una hora, los dos recursos de apoyo después de la sesión, mi disponibilidad para ayudarte si tienes alguna duda o dificultad tras la hipnosis y la garantía de por vida. No hay extras ni segundas sesiones que pagar.
Me escribes por WhatsApp, sin compromiso y sin coste. Hablamos por chat o por teléfono, me cuentas tu caso y te resuelvo las dudas que te queden. Esa conversación es gratuita y no te obliga a nada. Si decides seguir adelante, elegimos día y hora.